ESPADA DEL ESPIRITU
LOS TEQUES. VENEZUELA. Hno. William A. Bermudez

Discerniendo el Cuerpo del Señor según Juan 6:25-59


  • Su Carne Es Su Cuerpo Sacrificado Por Nosotros          
  • Y Su Sangre Es Su Vida Derramada Hasta La Muerte

 
    Tomar la Cena del Señor no es un acto opcional es un mandamiento inquebrantable que debemos realizar en memoria de Nuestro Señor Jesucristo hasta el momento mismo de su regreso. Se nos manda que anunciamos su muerte hasta que el venga. (1corintios 11:23-26).

    En 1Cor 10:1-11, se hace tremenda advertencia a la cual debemos estar atentos, porque Israel estuvo bajo la nube y todos pasaron el mar, y todos en Moisés fueron bautizados en la nube y en el mar. También todos comieron del mismo alimento espiritual que venia del cielo –el mana-, y también bebieron la misma bebida espiritual. Dice la Palabra que bebían de la roca que los seguía, y esa Roca era Cristo. Pero de los tales no se agrado Dios por lo cual quedaron postrados en el desierto.
    Te das cuenta de este Misterio revelado hoy a nosotros. Fueron salvados de Egipto por la carne y la sangre del cordera de la Pascua de Jehová, fueron llevados al desierto pero primero fueron bautizados, luego se alimentaron con comida y bebida espiritual, pero aun así murieron todos (menos Josué y Caleb). Y quien los cuidaba era Nuestro Señor Jesucristo.

     Hoy es exactamente igual, porque es una Verdad Espiritual Según el Propósito de su Voluntad.

     Ellos no discernieron esta verdad pero nosotros si. Que los mato a ellos que igual puede suceder a los creyentes de hoy. Dice que estas cosas fueron escritas para ejemplo a nosotros para que no codiciemos, no seamos idolatras, no forniquemos, no tentemos a Dios, no murmuremos. Porque si pretendemos comer y beber de nuestro Salvador haciendo estas mismas cosas. De la misma manera que ellos murieron en el desierto moriremos nosotros.



     Por eso es que al tomar la Cena del Señor sin discernirla, acarrea  debilidad, enfermedad y muerte. Mi hermano esta acto implica vida o muerte, no es un juego, no es un rito, es tremenda demostración del Poder de Dios en la vida de los creyente en la Fe. Te ruego en el Nombre De Jesús que medites en esta Palabra y le pidas a Dios espíritu de revelación y sabiduría en el conocimiento de El.

     Discernir el cuerpo de Jesús amerita necesariamente que te comas su carne y bebas su sangre. Es decir el debe estar dentro de ti y ser tu alimento infaltable. Alguien pudiera decir entonces ¿Debemos Ser Caníbales?. Y la divina respuesta es SI.

52 Entonces los judíos contendían entre sí, diciendo: ¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?53 Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Si no coméis la carne del Hijo del Hombre, y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros.54 El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.55 Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida.56 El que come mi carne y bebe mi sangre, en mí permanece, y yo en él.57 Como me envió el Padre viviente, y yo vivo por el Padre, asimismo el que me come, él también vivirá por mí.58 Este es el pan que descendió del cielo; no como vuestros padres comieron el maná, y murieron; el que come de este pan, vivirá eternamente.59 Estas cosas dijo en la sinagoga, enseñando en Capernaum.        Juan 6:52-59

     Insistentemente les dice que coman su carne y beban su carne, hoy sigue diciendo exactamente lo mismo. Si no comemos la carne y la sangre de Jesús no tenemos vida. El que si la coma no solo tiene vida sino Vida Eterna en el , y dice que seremos resucitados al final de los tiempos. La verdadera comida y bebida es Jesús, y esta nos permite permanecer en El y El en nosotros. Este es el verdadero Pan que descendió del cielo para darnos vida eterna.

Ahora cual es esa Carne Espiritual que debemos comer hoy:

3 Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos. 4 Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido.5 Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.    Isaías 53:3-5

      Su carne llevo nuestras enfermedades, sufrió nuestros dolores, fue azotada, fue herida, fue molida, y tuvo llagas. Esa es la carne que debemos comer hoy y siempre hasta que el venga. Esta carne fue sacrificada por nosotros, estoy seguro que ya disciernes esto, que apariencia física terrible debió tener ella.
     

     Pero hoy cuando tú comes dignamente, es decir manteniéndote sin pecados disfrutaras de los tremendos beneficios de ella en esta tierra como son salvación, sanidad, fortaleza, y vida. Y cuando estemos con El en los cielos Vida Eterna entre los santos, la familia de Dios por los siglos de los siglos.
Veamos también cual es esa Sangre Espiritual que debemos beber hoy:
12 Por tanto, yo le daré parte con los grandes, y con los fuertes repartirá despojos; por cuanto derramó su vida hasta la muerte, y fue contado con los pecadores, habiendo él llevado el pecado de muchos, y orado por los transgresores.   Isaías 53:12
Al pueblo de Israel les era prohibido comer sangre, porque en la sangre esta la vida.
14 Porque la vida de toda carne es su sangre; por tanto, he dicho a los hijos de Israel: No comeréis la sangre de ninguna carne, porque la vida de toda carne es su sangre; cualquiera que la comiere será cortado.   Levítico 17:14
    
     Dice la palabra que Jesús derramo su vida, su sangre hasta la muerte. Aun en el momento de ser traspasado por la lanza del soldado, vemos que derramo agua y sangre. Mostrando así que este planeta, este mundo debía ser ungido no solo con la Palabra del testimonio y con la Sangre preciosa de Jesús para posteriormente ser ungida con el Aceite, con el Espíritu Santo de Dios, según el Propósito de su Divina Voluntad. Solamente mediante este último es que algún hombre podrá entender y comprender estas tremendas y poderosas Verdades Espirituales.

Agua

Palabra de Dios

Limpia y renueva nuestro entendimiento

Sangre

Vida de Jesús

Lava nuestras vidas de pecado

Aceite

Unción del Espíritu Santo

Capacitación para ejecutar la obra del Ministerio


    
     Todo creyente en Cristo constantemente y por siempre debe mantenerse ungido por estos elementos santos. No se pueden separar ni dejar de disfrutar porque de ellos depende nuestra vida.

                Amen, así sea